Andrea Miliani
El
verdadero dilema de la prueba interna
Desde el 2008 existe una
discusión sobre el mejor sistema de ingreso a las universidades entre el método
multivariable y las pruebas internas. Actualmente se busca un consenso para
mejorar la educación universitaria
Bárbara Di Niscia fue una de las estudiantes que se aventuró a presentar la
prueba interna de la Universidad Simón Bolívar (USB) en el 2008 para estudiar
ingeniería. "Yo estaba segura de que había salido malísimo, era mi primera
prueba y estaba supernerviosa" comentó Bárbara recordando la experiencia.
Sin embargo, fue una de las seleccionadas para formar parte de la institución.
Di Niscia tuvo que dejar la Simón Bolívar por lo lejos que quedaba de su casa y
decidió intentar estudiar en la Universidad Central de Venezuela (UCV) donde
también presentó y superó la prueba: "No es tan difícil pero es muy
extensa, y es para estudiantes que tengan muy buena base en bachillerato. Un
estudiante de un liceo público de pocos recursos difícilmente la aprueba".
| Monumento a la generación del 28 en la UCV. Fotografía: Andrea Miliani |
Como muchos, Di Niscia cree que la mejor forma de ingreso para entrar a las
universidades es a través de la prueba interna. Esta prueba interna ha sido
considerada excluyente y discriminadora por el actual gobierno. Sin embargo, el
verdadero problema está en el decaimiento del sistema educativo y la mala
preparación de los bachilleres. Para que los estudiantes tengan la mejor
integración y rendimiento en las universidades es necesario llevar a cabo un
proyecto de ingreso consensuado entre las universidades y el sistema educativo
en Venezuela.
El
origen del debate
El investigador y miembro de la ONG Asamblea de Educación, Leonardo Carvajal,
explicó que en los años 70 no existían las pruebas internas, hubo un auge en el
sistema educativo y comenzó un problema en las grandes universidades gratuitas
como la UCV: "Solían secuestrar a decanos, rectores o vicerrectores en la
universidad para tener cupos. Era un método violento pero ellos tenían también
una gran desesperación: querían estudiar y no había cupo".
Carvajal evocó que luego de esto, a principio de los años ochenta es que se
origina la prueba nacional de ingreso de la Oficina de Planificación del SectorUniversitario (OPSU), y se adjudicaba el 100% de los ingresos, pero más tarde,
a finales de los años 80 las universidades comenzaron a aplicar las pruebas
internas hasta el punto de que las instituciones controlaban el 87% de sus
cupos y el resto lo otorgaban al sistema nacional.
El profesor Carvajal explicó que cuando comenzó el gobierno de Chávez el
ministro Luis Fuenmayor Toro insistió en que la OPSU debía tener un porcentaje
mayor de cupos y a hacer rectificaciones. Carvajal recordó que Fuenmayor quería
darle un giro social al ingreso, estaba consciente de que existía entre 20 y 30
liceos oficiales en Caracas donde en 10 años ninguno había logrado tener un
cupo en las universidades.
También destacó la medida que se tomó para dar una orientación vocacional,
"Fuenmayor en el 2000 hizo una encuesta a los estudiantes que ya tenían un
año cursando los estudios y uno de cada dos pensaba que se había equivocado de
carrera", comentó Carvajal. Sin embargo también apoya las pruebas
internas: "son importantes porque buscan calibrar la jerarquización de los
muchachos de acuerdo a un perfil que las facultades consideran que sus
estudiantes deben tener". El investigador aseveró que la prueba vocacional
era muy general, que dependiendo de la carrera se busca un perfil específico.
La Prueba de Aptitud Académica (PAA) fue eliminada en el 2008, y reemplazó por
la Prueba Nacional de Orientación Vocacional. Richard Lobo, director de Ingreso
y desempeño estudiantil del Ministerio de Educación Universitaria,
argumentó el cambio: "Para el 2008 el presidente Chávez propone el
cambio de la Prueba de Aptitud Académica. Era una prueba muy obsoleta porque
evaluaba los conocimientos de un día para otro. El Consejo Nacional
Universitario se pone de acuerdo y se crea una comisión para establecer cómo
sustituir la prueba y se decide aplicar el método multivariable".
El nuevo sistema de ingreso fue
publicado en la Gaceta 39.190 el primero de
junio de 2009 (páginas 11 y 12), donde se explica el nuevo método a través del
Registro Único al Sistema Nacional de Ingreso a la Educación Superior (Rusnies), y los detalles del
procedimiento
Las
posiciones encontradas
Para el director Richard Lobo el nuevo sistema es más inclusivo y eficiente, y
expuso el problema: "El sistema funcionara de manera excelente si
tuviéramos el 100% de los cupos. La gente dice que hay que tener 20 para entrar
a una universidad por medio de la OPSU, pero no es así, si nosotros tuviésemos
en control del 100% de los cupos podríamos hacer que todos los estudiantes
ingresen a las universidades". Comenta también que las universidades
otorgan a la OPSU el 30% de los cupos que es el requisito mínimo estipulado en
las actas 449 y 450.
El secretario general de la Universidad Central de Venezuela, Amalio Belmonte,
opinó distinto. Aseveró que hay varios problemas: "Hay un primer problema
que es lo que nosotros llamamos la ‘exclusión temprana’ y tiene que ver con las
deficiencias que tiene el sistema educativo nacional que es lo que influye en
cuanto a la posibilidad que tienen los estudiantes para ingresar. Es tan grave
que tenemos casos en los que el estudiante que está presentando la prueba de
ingreso se retira porque admite que lo que le están preguntando no lo vieron en
su formación esos contenidos en el liceo".
El segundo inconveniente al que hace referencia el secretario general de la UCV
es que: "En promedio en los últimos años de aspirantes a la educación
universidades es de 500 mil jóvenes. Si sumáramos las capacidades de
universidades autónomas, experimentales, los colegios llamados universidades,
las territoriales, sumando todo, no habría espacio suficiente para esta
cantidad de egresados interesados en estudios superiores. El problema es que
tienes un grupo de estudiantes mayor que la capacidad de cupos, ¿qué hay que
hacer? seleccionar". Respecto a este punto el secretario general de la
USB, Cristián Puig, opina del mismo modo: "El problema no es del porcentaje
de cupos que se le dé a cada método, el problema es del número de cupos en
general, no hay suficientes cupos".
El
aumento de bachilleres interesados en la formación universitaria también lo
señaló el viceministro de Educación Universitaria, Jehyson Guzmán, en una rueda de prensa el 17 de junio cuando destacaba las cifras de los nuevos ingresos de
este año: "Estamos hablando de más de 179 mil bachilleres que ingresan a partir de este momento a las distintas casas de estudios universitarios en comparación a los 125 mil 881 que se asignaron en 2012" .
Sumado a eso, el profesor Belmonte aseguró que cerca del 80% de esos
estudiantes que aspiran a una educación universitaria, quiere ir a alguna de
las cinco universidades autónomas. "El problema se complica, porque ¿vamos
a dejar que ingresen todos estudiantes sin tener profesores ni laboratorios? El
ingreso debe ser al conocimiento y no a un pupitre".
El
tercer problema al que se refirió el secretario Belmonte es a la desconfianza
de las notas: "Hasta hace poco como no había profesores de algunas
materias en los liceos, exoneraban a los estudiantes de esas materias y corrían
el promedio, eso es un fraude". La estudiante Bárbara Di Niscia concordó
con ese pensamiento: "Tengo compañeros que entraron por OPSU y tienen un
promedio de 20 puntos en bachillerato pero les va mal en la universidad porque
no tienen el nivel".
¿Cuál
es el mejor sistema?
Video corto de entrevistas a ucabistas sobre las pruebas internas
Conocer si la eliminación de la prueba interna fue una buena decisión es difícil, así como también saber si el nuevo método es deficiente o no. El director Lobo explicó que como el sistema es nuevo aún no tienen resultado: "La mejor forma de medirlo es la prosecución del estudiante, pero a penas el sistema tiene 4 años, se podría medir si el éxito del estudiante que ingresó por OPSU es mejor que el que ingresó por prueba interna. Estamos haciendo los estudios ahora, sobre los avances que han tenido los estudiantes".
El secretario general de la UCV, Belmonte, asegura que en general las pruebas
internas de las universidades son más eficientes que las de la OPSU: "La
formación intelectual se mide mucho más fácil con nuestras pruebas que han
demostrado ser muy eficientes y democráticas". Sin embargo, reconoce que
se trata de hipótesis.
Con una prueba más concreta, Puig, el secretario de la USB habla de
rendimientos similares de ambos métodos. "En la Universidad Simón Bolívar
se realizó una evaluación a los estudiantes que habían ingresado por el sistema
de la OPSU y los que habían ingresado a través de la prueba interna. Se tomó
una muestra significativa de estudiantes del ciclo básico de ingeniería del
período de septiembre del año 2009 a julio del 2010 y supervisaron su
rendimiento (en cuanto a notas, méritos y otros aspectos) y los resultados
señalaron que el desempeño había sido muy similar.
Soluciones
Actualmente
universidades como la UCV y la USB tienen los programas de cursos de un año
para aquellos estudiantes con deficiencias académicas, se llaman Samuel
Robinson y Programa Igualdad de Oportunidades (PIO) respectivamente. Es una
medida que permite la inclusión, aquellos que aprueben el curso tienen un
cupo garantizado en las instituciones. Amalio Belmonte comentó que es una
medida social, asegura que el programa Samuel Robinson va dirigido a los
colegios más pobres, donde intentan intervenir el la formación de profesores y
en la revisión de los programas académicos.
El problema ya no es si se aplica o no una prueba interna, es de solucionar las
fallas del sistema educativo actual para garantizar un mejor ingreso. El
director Richard Lobo comentó que una de las medidas que han tomado desde hace
dos años para evitar conflictos entre las universidades y el gobierno es el de
tener supervisores que garanticen que se respeten los cupos asignados a la OPSU.
Con respecto a la solución del
sistema de ingreso explica: "En el Consejo Nacional de Universidades (CNU)
en diciembre se instaló a petición del viceministro Jehyson Guzmán una
propuesta nueva de ingreso único en el sistema de educación universitaria. Un
método que sustituya el sistema multivariable en conjunto con las universidades:
hay propuestas como el estudio a distancia, donde el estudiante antes de
graduarse de bachiller pueda participar en un curso sin perder año académico de
su carrera".
Belmonte, asegura que la participación de las universidades en las mejoras del
sistema educativo es indispensable "¿qué tienen las universidades que no
tiene el gobierno? un conjunto de experiencia, años aplicando pruebas internas,
pruebas de diagnóstico, que nos han permitido ir afinando y definiendo, y al
lado de esas prueba también tenemos opciones sociales tenemos el Samuel
Robinson, en la Simón Bolívar se llama PIO”.
Los miembros del CNU acordaron
establecer un sistema único de ingreso nacional pero que sea consensuado.
Belmonte señala que una de las propuestas de la UCV al CNU es incluir al
Ministerio de Educación porque las deficiencias vienen desde más allá de la
educación media: “Hay que crear las condiciones para que ese sistema nacional
de ingreso pueda intervenir en la formación de los estudiantes que quieren
formar parte de la educación universitaria, ¿para qué? para igualar las
condiciones en la formación, como un gran propedéutico nacional. Pero requiere
una inversión económica muy grande".
Para que estudiantes como Bárbara
puedan tener un buen desempeño a lo largo de su carrera, va más allá del método
de ingreso a la universidad. El sistema educativo tiene deficiencias problemas,
y la formación actual de los bachilleres necesita un gran apoyo. Richard Lobo
aseguró que ya en el CNU se está llegando a acuerdos.