Crecen los grandes pequeños vinotintos
En los últimos diez años se viene produciendo un cambio revolucionario en
la formación del fútbol profesional y recreativo: el desarrollo del fútbol
menor
Él tiene tres
años. Su profesor explica la siguiente actividad, y luego, cuando Gabriel corre a
patear el balón parece viajar en el tiempo, entrar en una dimensión jurásica:
toma una actitud de dinosaurio con sus manos cubriendo su cara y emite unos
rugidos nada futbolísticos. Gabriel forma parte de una de las tantas escuelas
de fútbol de Caracas que se ha formado y ha ido creciendo en los últimos años.
Todos hablan de
un "boom", de que Venezuela ya no debe ser reconocida solo por el
béisbol, que ahora el fútbol también gana protagonismo por la evolución de la
selección nacional, tanto en la de mayores como en categorías inferiores. En el
2009 la sub 20 clasificó y participó en el mundial de Egipto y este año la sub
17 va en camino al mundial en los Emiratos Árabes Unidos.
Algunos
consideran que estos logros deportivos aumentaron el interés en la formación
futbolística desde las categorías menores, lo cual se evidencia en Caracas. En
los últimos años ha aumentado el interés por desarrollar el fútbol base por el
éxito que ha tenido el fútbol venezolano.
Los líderes en
Caracas del fútbol menor han sido desde hace muchos años los colegios. Es en
las instituciones que se forma el fútbol de manera recreativa. Actualmente se
juegan en Caracas diversas ligas infantiles, dentro de las que destacan la Liga
Colegial de Caracas, la Liga César del Vecchio, la Liga Hermanos Calvo, la Liga
Nacional y la Liga Intercolegial. No todas son reconocidas por la Federación
Venezolana de Fútbol (FVF), pero tienen gran importancia para los equipo de la capital.
En ellas participan niños y adolescentes tanto de colegios como de clubes
deportivos.
Nino Suanno,
presidente de la Liga Hermanos Calvo, asegura que: "Ha habido un aumento
de demanda de fútbol evidente en los últimos diez años. Entre colegios y academias
de fútbol se pasó de tener entre 5 mil y 6 mil jugadores a 25 mil
aproximadamente que están jugando ahora en toda la Gran Caracas". Cuenta
que en la Liga Hermanos Calvo, que no es una de las más pequeñas, hay 1700
niños participando.
Suanno explica que
el fútbol que se desarrolla en las escuelas no es de alto nivel, es
principalmente recreativo y los jugadores no tienen las mismas capacidades que
deberían tener los jugadores de las canteras de los equipos profesionales.
En Caracas la
cantera más destacada es la del Caracas Fútbol Club. Ha tenido participación en
todas las ligas y tiene la formación de canteras más antigua. Otros equipos
como el Real Esppor o el Deportivo Petare tienen pocos años de haber comenzado
este tipo de formación.
Un perfil de calidad
Félix Hernández
tiene cuatro años trabajando como entrenador en el Caracas F.C., actualmente
entrena las categorías infantil B e infantil A principalmente, a niños de 12 a
16 años de edad. Cuando trabajó en su primer plan vacacional ingresaron 150 niños,
en el del año pasado asegura que fueron casi 500 y este año predice que serán
más. "Eso es sin parar en todo el año, siempre están llamando y queriendo
incorporar chamos. En la escuela es impresionante la cantidad de niños que hay. También tenemos una gran cantidad de
categorías, en la escuela nada más somos 20 entrenadores".
Hernández
asegura que el Caracas F.C es la mejor organización que hay en el fútbol
venezolano, que es lo mejor que le puede pasar a Venezuela. Señala como única
debilidad los pocos espacios que tienen para practicar fútbol y que les hacen
falta canchas. "No es porque
trabaje aquí, es porque he visto mucho fútbol, y he trabajado en otros lugares
y sé que el Caracas tiene el mejor sistema.
Ahorita en la selección nacional, en la categoría sub 17 tenemos 8
jugadores del Caracas, se están haciendo las cosas bien, definitivamente",
destacó el entrenador.
Jugadores del Caracas F.C bajando de las canchas de fútbol
En el Caracas
F.C, luego de que los futbolistas pueden entrar en categorías de la sub 12 en
adelante, aquellos que destacan por sus destrezas pasan a formar parte de la
selección, en el fútbol base, y participan en las ligas más exigentes, porque
tienen la capacidad y la ideología competitiva del club. Pero hay colegios que
se limitan a participar en ciertas ligas y mantener el fútbol como actividad
extracurricular y de entretenimiento.
Entrevista a Josué Esqueche, lateral del Caracas F.C. de la categoría sub 20.
Tiene cerca de 9 años jugando en la institución y ha viajado
con el equipo para competir en torneos internacionales
La academia de
fútbol "Estudiantes de Caracas" surge por interés de los padres de
llevar a sus hijos a categorías más competitivas. El entrenador de este equipo,
Marco Conde explica que los padres sentían que el colegio limitaba las
capacidades de sus hijos y crearon un proyecto entre ellos mismos que ya tiene
tres años y ha tenido reconocimiento en las dos ligas en las que participa.
¿Por amor o por deber?
Para Manuel
Todea, periodista deportivo del diario Meridiano, el desarrollo del fútbol en
edades tempranas no viene dado sólo por los éxitos que ha tenido La Vinotinto.
Explica que la FVF exigió a los equipos profesionales tener canteras, y desde
hace 3 años la participación en las ligas desde las categorías sub 12. Hace
cerca de 13 años eran obligatorias sólo las categorías sub 20 y sub 17.
Todea también
comenta que los éxitos de la selección nacional no han sido los mejores
comparados con otros países. De Suramérica, Venezuela es el único país que no
ha clasificado nunca a un mundial de mayores.
Uno de los que
tiene años motivando a la formación de calidad del fútbol base es el técnico
Richard Páez, quién explicaba que en Venezuela se trabajaba el fútbol como
pirámide invertida: con poca atención en el fútbol menor y concentrando todo el
trabajo en el fútbol profesional de
primera división. El año pasado dictó un taller, "Retos del fútbol
base" y aseguró que la pirámide sigue invertida y que hay que girarla,
según el portal web del diario "La Nación" el 17 de noviembre de 2012.
Según Todea,
otro de los grandes influyentes en el fútbol menor ha sido Rafael Santana,
presidente y fundador de la Liga Premier, quien insiste en que para ir a un
mundial de fútbol de mayores hay que clasificar primero en las categorías menores.
Espejo internacional
La gran prueba a
la que constantemente se enfrenta la selección nacional es cuando compite en
torneos internacionales. La mayoría de los entrenadores y futbolistas reconoce
que el nivel que existe en el país es inferior y que hay que trabajar como lo
hacen los equipos exitosos: formando jugadores desde chiquitos.
Para Waldyr De
Santanna Montano, director del Centro de Capacitación de Fútbol Brasilero, uno
de los ejemplos que hay que seguir es el de adaptar los espacios físicos al
tamaño y las condiciones de los más pequeños, "vemos que en otros países
más desarrollados hay niños que juegan fútbol 7 y fútbol 5, y no tocan un campo
grande hasta los 14 o 13 años". Para De Santanna, eso es fundamental:
"Los niños de iniciación deberían jugar fútbol en espacios más reducidos,
con mucha mejor condición, para a tener más contacto con la pelota, con el
equipo contrario, con el gol, y ahí vas a ver un desarrollo mucho mejor".
Sin embargo, en
Venezuela, también existen otros organismos que determinan el avance
profesional que puedan tener los más pequeños. Según la Ley Orgánica deDeporte, Actividad Física y Educación Física de Venezuela en su artículo 75, los menores de 16 años de edad no pueden practicar el deporte profesional. Sin embargo, la FVF reconoce la participación en ligas a partir de la categoría sub
12.
Qué le falta al fútbol menor
El entrenador de Estudiantes de Caracas, Conde, comenta:
"El fútbol profesional, a excepción del Caracas fútbol club que tiene
instalaciones propias, ningún equipo tiene unas similares, las alquilan".
Explica que el resto de los equipos nacionales dependen de canchas privadas o
del Estado para entrenar y para ejecutar sus partidos: "Ha proliferado la
cantidad de muchachos que se interesan por el fútbol pero no la calidad. El
fútbol de base tiene el mismo problema del fútbol nacional: las
instalaciones".
Luis Volpe, coordinador de fútbol base en el Caracas F.C., explica que Guillermo Valentiner, un empresario amante del fútbol que tenía las capacidades económicas y compró el equipo e invirtió en él. Todavía el equipo no se mantiene económicamente por sí mismo. Fue él quien permitió que actualmente el equipo tuviese instalaciones propias y no tuviese que depender de ningún club ni gobernación.
Pero no todos
los equipos tienen ese privilegio, el resto de los
equipos, no sólo en el Distrito Capital sino en el país, dependen de organizaciones privadas
o de la gobernación para poder entrenar y participar en competencias. Por eso es tan válido que amantes del fútbol como la ucabista Tiffany
Cornejo considere que el Caracas F.C. es la que mejor contribuye a la selección
nacional y hasta base en esa teoría su tesis de grado.
Queda claro que
los logros de la selección nacional no han sido el único elemento que despertó el
fenómeno de la formación del fútbol menor. La combinación de todos esos
factores –obligaciones de la federación, el modelo de equipo de otros países, y
la tradición- ha hecho que se desarrolle la competencia infantil, que aumenten
las categorías en las canteras, escuelas y academias de fútbol, y, que
progresivamente crezcan las expectativas de éxito en el fútbol profesional.
Saber si Gabriel podrá viajar de una dimensión jurásica a una más futbolística, a un mundo profesional es muy difícil de determinar por ahora. Con respecto a lo que le depara a este deporte en los próximos años, Suanno tiene una respuesta: "El fútbol venezolano creció al revés, ¿qué falta?, tiempo, todo lo que se siembra tiene que germinar... tiempo y paciencia".


